CC: Explícanos un poco sobre ti, ¿Quién eres? ¿De dónde eres?
Iana: Bueno, se podría decir que soy catalana por haber nacido en Barcelona, aunque la verdad es que nunca he notado nada raro dentro de mí… Jajaja… No, en serio, nunca me he sentido muy de aquí y aunque quiero con locura la ciudad que me ha criado, mis pasos siempre me han llevado a tierras extranjeras; sobretodo en lo profesional. Eso es aplicable tanto en lo artístico (dj) como en lo profesional/académico (publicidad/dirección de arte). Eso es, siempre he pinchando mucho más fuera de aquí o en el extranjero, y por ello recuerdo con nostalgia mis peripecias profesionales en tierras americanas al compararlas con las que he vivido aquí, en Barcelona. No sé, quizás lo mejor todavía está por llegar en cuanto a la instancia yo en mi ciudad…
Ser…pues no lo sé, creo que soy un proyecto un poco de todo, de gestora y de artista, de empresa y de humanidad, de cerebro y de corazón, de anarquía y de disciplina, de razón y de locura, de paciencia y de mala leche, de niña y de mujer, de chica y de chico… Pero en cualquier caso y de momento, me definiría a mi misma con el prefijo “proyecto de”.
CC: ¿Qué tipo de música te encanta?
Iana: La música clásica. No sé que me pasa que cuando la escucho y en general casi todos los tipos (excepto las piezas más estridentes), me quedo como un gato hipnotizado, como cuando miras el fuego en la chimenea o la llama de una vela; no sé si me explico... No hace mucho que me pasa tan descarado; porque encantarme siempre me ha encantado, pero parece que ahora la siento más, me lleva a otro plano… Supongo que con los años me habrá ido encajando lo que aprendí en mis origines musicales y ahora entiendo esta música desde una perspectiva un poco más completa. Como cuando te vuelves a leer un libro o a ver una peli al cabo de unos años y le encuentras un montón de matices que antes se te habían escapado.
CC: ¿Qué te inspiraba cuando tenías 15 años?
Iana: Intentare hacer memoria pero me cuesta mucho situar mi juventud o infancia en el tiempo. La pasé, en su mayoría, inmersa en una burbuja que no me permitía retener demasiados recuerdos. Mmmm… Bueno, un recuerdo suelto de esa época me viene a la cabeza. Le pillé a mi padre de su estantería Cosmos, un libro de Carl Sagan y me quedé un montón de tiempo absorbida con él. Había partes muy obtusas pero me encabezoné por entenderlas; ese libro me fascinó. O sea, ya te puedes imaginar la de tiempo que me duró la historia. ¡Como para entenderlo todo!… jajaja...
CC: Y ahora, ¿qué cosas te inspiran?
Iana: Pensar en la nueva etapa artística que estoy viviendo, que aunque más a puerta cerrada que otra cosa de momento, me tiene inspiradísima. Y es que por fin he dado el paso de actuar en vivo, con hardware y demás; tocando mi propia música. De momento con un compañero de estudio que me ha abierto una puerta inesperada al formato live, comúnmente conocido. Vamos, que estoy como con un juguete nuevo (hablando de la inspiración como motor de la iniciativa artística).
CC: ¿Qué tiene Barcelona de especial para los Dj’s?
Iana: Que se celebra el festival de electrónica creo más importante del mundo (el Sónar) y no sé si por eso, por Gaudí, por las Olimpiadas o por que, al ir a pinchar a otras ciudades icono de la cultura actual como son Berlín o Nueva York te hacen poco menos que alabanzas. Se da esta retroalimentación extraña de que si eres un dj de Berlín y vienes a Barna eres super cool y al revés. Es como una “nacionalidad” guay o una buena carta de presentación mundial para el dj.
CC: ¿Qué es lo que le falta a Barcelona por la noche?
Iana: Más espacios de música en directo, jazz, jam sesions in situ y con actuaciones en vivo y en directo en general, con un producto artístico más orgánico que incluso siendo del género cutre implique algo de performance, un acting, interactuación con el público, una puesta en escena por parte del músico o artista. Aunque pensándolo bien, esto es como decir que hace falta una televisión mejor, menos anuncios, etc...cuando en realidad, el problema es toda la gente que la sigue viendo, que se lo traga casi todo. En este caso, iría un poco más allá y diría que igual, primero los promotores o dueños de clubs deberían apostar más por este tipo de contenido, de show, de algo que por encima de todo primara el formato directo y que a la vez dejaran el criterio artístico de las salas en manos de los profesionales de esta área. También en general y algo que quizás sea más utópico, que valorarán un poco más la tarea del músico/artista/dj y que ni por asomo accedieran a la gratuidad de este servicio por el que sí deben exigir no sólo conocimiento musical sino psicología y técnicas de empatía y persuasión que se acercan al chamanismo. Deberían pensar que en cualquier caso que eso se da, se parte de una determinada cualificación previa que debe ser justamente retribuida.
CC: Coméntanos un poco sobre tus inicios.
Iana: A los 6 años solfeo, audiciones de música clásica, coral, guitarra moderna y clásica. Luego como público danzarin, hedonista y de oído analítico musical de las discotecas del mundo y salto detrás de la cabina así de repente, sin preparación previa, como un impulso intuitivo. Vivencia en solitario de duras sesiones techno en casa durante la época de estudiante y posterior cruzada ibicenca que resultó ser lo que podría llamar mi sueño americano en lo musical. Desde entonces y por la rápida progresión de la situación, decisión de dedicarme, por lo menos a part time y a pinchar profesionalmente.
CC: Define los elementos que componen actualmente tus sesiones.
Iana: Depende mucho de la situación, pero como género, el que siento más regocijante iría desde el house hasta el techno matizado con notitas minimal y electro. Y como poso abstracto, intención, energía, eclectismo, contundencia, dureza, romanticismo, emotividad, revelación, agresividad, sutileza… Como siempre en mí, casi todos los extremos.
CC: ¿Qué te “rompe” cuando pinchas?
Iana: Depende mucho del momento, pero lo que me rompe conceptualmente es no saber ni el cómo ni con qué conectar con el público y causar una reacción explícita en él; no paro hasta conseguirlo. Vamos, que no se vaya nadie a casa sin que, por lo menos un 80% de los asistentes se hayan desinhibido.
CC: Si tuvieses que pinchar esta noche, ¿qué música pincharías?
Iana: Deep house, house antiguo, americano a 120 bpm
CC: ¿Qué otros Dj’s / artistas admiras?
Iana: Damian Lazarus (es un concierto a los platos) y Luciano (nunca te dará lo que esperas, juega mucho con el factor sorpresa que para mí es fundamental)
CC: ¿Qué es DJ’s Contra La Fam, y cuando empezó?
Iana: Se puede decir que inicialmente y como dj profesional metida en el oscuro mundo de la electrónica, me parecía increíble que no hubiera una sola iniciativa en Europa que uniera de la mano este género musical con un objetivo social. Y así fue como se dieron una serie de encuentros, encajes, ajustes y coincidencias que hicieron posible montar un equipo humano; primero de artistas y posteriormente de gestores sociales para realizar algo así en Barcelona, hasta convertirse no sólo en un festival de música electrónica con fines benéficos sino en una ONL (más comúnmente conocidas como ONG’s). Es decir, una organización sin ánimo de lucro que persigue la normalización cultural y tecnológica con proyectos como PACAS (Programa de Actividades Culturales de Acción Social, que son talleres de dj, producción de sonido, vídeo, fotografía, etc.. para los colectivos que más difícil lo tienen) así como la ayuda económica directa de los sectores más desfavorecidos en ciudades desarrolladas, con una marcada intencionalidad de transformación y concienciación social.
CC: Si tuvieses que elegir un súper-poder, ¿cuál sería?
Iana: Inmortalidad (aunque nunca estoy del todo convencida por el drama que sería sobrevivir a todos, por lo que riñe con el de volar).
CC: En una sola frase, ¿cómo ves el futuro de la música?
Iana: Es un misterio para mí y mira que le doy vueltas… Pero igual sería algo así: Vivimos tiempos parecidos a los previos al rock. Parece que algo está a punto de nacer pero, de momento, nadie sabe lo que es. (Aunque en esta opinión igual estoy infectada por la búsqueda constante que implica la propia creación…)
CC: ¡Mil gracias Iana!



